
Aguas Riojanas se prepara para el verano y advierte sobre el consumo excesivo de agua
El titular de la empresa estatal, Roberto Valle, alertó sobre el consumo de agua, el descenso de las napas subterráneas y la necesidad de cuidar el recurso ante un verano que podría ser complejo.
El titular de Aguas Riojanas, ingeniero Roberto Valle, explicó que la empresa trabaja para afrontar la demanda de agua potable durante el próximo verano y advirtió sobre el consumo excesivo y el descenso de las napas subterráneas que abastecen a gran parte de la ciudad.
Valle señaló que octubre presenta condiciones atípicas, con temperaturas más frescas de lo habitual, aunque anticipó que la temporada estival podría ser compleja por las altas temperaturas previstas y el fenómeno de El Niño. En ese contexto, indicó que se realizan tareas de mantenimiento y preparación para garantizar el funcionamiento del sistema.
Entre los trabajos mencionó el reemplazo de bombas que estaban fuera de servicio, mientras que también destacó las tareas de mantenimiento de ríos, alcantarillas, puentes y desagües pluviales para reducir los riesgos asociados a las precipitaciones intensas.
Valle advirtió que el consumo de agua aumenta considerablemente durante los períodos de calor, principalmente por el llenado de piletas, el riego de jardines y veredas, y el uso de agua para refrescar las viviendas. Estas prácticas pueden provocar una disminución de la presión en la red y dificultades en la prestación del servicio.
El funcionario sostuvo que los riojanos deben modificar sus hábitos, especialmente por las características climáticas de la provincia y la limitada disponibilidad de agua.
Como referencia, comparó el consumo local con el de Israel, un país con condiciones geográficas y climáticas similares, donde —según indicó— el consumo alcanza aproximadamente los 140 litros diarios por persona.
Además, explicó que más del 70% de la población de la ciudad de La Rioja se abastece mediante perforaciones profundas que extraen agua del acuífero subterráneo, con pozos que superan los 300 y 350 metros de profundidad.
Uno de los principales motivos de preocupación es el descenso de las napas freáticas, que, según Valle, evidencia que se está consumiendo más agua de la que la naturaleza logra reponer.
“Si esos pozos siguen descendiendo, va a pasar que no vamos a tener agua en algún momento”, advirtió. En ese sentido, remarcó que aumentar la cantidad de perforaciones no resolvería el problema de fondo, sino que podría acelerar el agotamiento del acuífero.
El titular de Aguas Riojanas destacó que la educación es uno de los ejes centrales del Plan Maestro del Agua, elaborado con asesoramiento especializado y a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
Según explicó, se desarrollan actividades en instituciones educativas y universidades para informar sobre el funcionamiento del sistema de abastecimiento, el estado de las perforaciones y las consecuencias que podría tener el agotamiento de las reservas subterráneas.
También mencionó proyectos académicos vinculados con la reutilización de aguas grises y negras, con el objetivo de desarrollar alternativas para el riego de parques y espacios verdes sin recurrir exclusivamente al agua extraída de las perforaciones.
Valle consideró que generar conciencia requiere información concreta sobre la cantidad de agua que se utiliza en actividades cotidianas, como ducharse, lavar los platos, cepillarse los dientes o limpiar vehículos y patios.
Otro de los puntos señalados fue la colocación de medidores y el reemplazo de equipos antiguos que se encuentran fuera de servicio. Valle indicó que el operativo continuará en el tiempo, sujeto a la disponibilidad de recursos económicos.
Según sostuvo, contar con medidores permite que los usuarios conozcan mejor su consumo y puedan administrar el agua de manera más eficiente.
Además, confirmó que la denominada Policía del Agua realiza controles permanentes para detectar pérdidas, advertir sobre usos indebidos y promover el cuidado del recurso.
Aunque señaló que el objetivo principal no es recaudar mediante multas, aclaró que se aplican sanciones a quienes continúan desperdiciando agua, por ejemplo, al regar calles y veredas.
Finalmente, recordó las dificultades que atravesaron sectores de la zona oeste de la ciudad, donde la sequía y el estado del dique Los Sauces obligaron a distribuir agua por turnos y mediante camiones.
Ante ese escenario, Valle insistió en la necesidad de actuar con responsabilidad y solidaridad, especialmente de cara al verano. También consideró conveniente que quienes tengan posibilidades dispongan de recipientes para almacenar agua y afrontar eventuales interrupciones del servicio.
El funcionario concluyó que el cuidado del agua debe convertirse en un compromiso colectivo para preservar las reservas disponibles y garantizar el abastecimiento a la población.