'Versace frente al espejo', los orígenes de la firma que revitalizó la alta costura
Inmaculada TapiaMadrid, 6 jun (EFE).- "A la superficialidad se llega a través de la transcendencia", decía Gianni Versace, creador de la firma que, para muchos, llegó para r...
Inmaculada Tapia
Madrid, 6 jun (EFE).- "A la superficialidad se llega a través de la transcendencia", decía Gianni Versace, creador de la firma que, para muchos, llegó para revitalizar la alta costura; un estudioso de la historia, admirador de Karl Lagerfeld y al que inspiraron pintores como Picasso y Chagall o contemporáneos como Andy Warhol.
El Museo Nacional de Artes Decorativas, en Madrid, inaugura este jueves la exposición 'Versace frente al espejo', un homenaje al diseñador calabrés, icono de una época, gracias a la donación, en 2001, de 180 piezas de indumentaria de una de sus clientas -una empresaria italiana-; entre ellas, también se encuentran piezas de Chanel, Givenchy y, especialmente, Valentino.
José Luis Díez-Garde, comisario de la exposición, ha resaltado que se trata de una "valiosa" muestra de los inicios en la alta costura de la firma y también del periodo en el que se da forma "al ADN de la marca y se adopta la medusa como logo", un referente de la infancia del diseñador, que jugaba sobre unas baldosas que la representaban, y una manera de ensalzar la seducción y los valores de protección que se le otorgan.
Díez-Garde asegura que si algo le gustaba a Versace era zambullirse en los libros de historia del arte, una actitud "evidente" en su inspiración grecolatina y romana; además, recurría al planteamiento del deseo sexual y a la visión que Occidente tenía de Oriente, para componer sus colecciones.
"Versace se construye a través de la cultura universal", incide.
Es el caso de dos vestidos de intenso colorido que el comisario ha hecho dialogar con shifu de la dinastía Qing, un regalo para Carlos III; o un cuadro de Vasili Kandinski situado junto a unos pantalones cuajados de brillantes con la popular imagen de Marilyn Monroe que pintó Warhol.
Versace empoderaba a la mujer a través de la feminidad clásica lo que daba como resultado la imagen de una mujer "libre, moderna y sin tabúes", apunta Díez.
Admiraba a Lagerfeld y cómo hizo resurgir a Chanel con su presencia, "le consideraba un maestro y decía que todo el mundo -en la moda- debía algo a Yves Saint Laurent", del que heredó muchas clientas, especialmente actrices.
Versace (Reggio di Calabria, 1942- Miami, 1997) supo transformar a la mujer en una estrella, las portadas de revistas de moda se sucedían sin parar con sus diseños, directores de cine se lo disputaban para que realizara el vestuario de sus películas, ejemplo de ello fue Pedro Almodóvar en 'Kika' (1993) o Paul Verhoeven en 'Showgirls'.
En aquella época, la cantante Marta Sánchez lució en un videoclip uno de sus diseños y la mexicana Paulina Rubio hacía lo propio en una de sus actuaciones, intérpretes y modelos se disputaban sus diseños y su cariño. "Versace aportaba prestigio", apunta.
La firma italiana siempre ha estado vinculada a los colores intensos. Sin embargo, en una vitrina resalta la estrella de la exposición, un top y una falda de gladiadora, negros, de la colección otoño-invierno 1991, "el color favorito del diseñador porque en él resalta el brillo de las piedras, las joyas y los apliques" sobre la prenda.
En una esquina, un juego de espejos recibe al visitante e invita a crear distintas perspectivas con un diseño que celebra, con botones excesivos y cuajados de cristales de colores, una referencia de Bizancio.
Un universo recargado y barroco que convive con jarrones, candelabros, diseños de la Bauhaus, esencieros, colgantes, corbatas de brillantes, un pinjante o un camafeo pertenecientes al museo, que muestran la diversidad de referencias históricas, culturales y artísticas de las que se nutrió el diseñador.
El director Franco Zefirelli dijo que "con la muerte de Versace, Italia y el mundo pierden al diseñador que ha liberado la moda del conformismo, regalándole la fantasía y la creatividad". EFE
it/ros
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