
Tarjetas al rojo vivo: crece la morosidad y preocupa el endeudamiento de las familias
La morosidad en tarjetas de crédito y préstamos personales ya roza el 5 %, mientras se multiplican los cheques rechazados y aumentan los créditos incobrables.
La presión económica sobre los hogares argentinos no da tregua. Según el último informe del Banco Central correspondiente al mes de mayo, la morosidad en el pago de créditos del sector privado volvió a aumentar, encendiendo las alarmas en el sistema financiero.
El dato más preocupante es el incremento de la morosidad en los hogares, que trepó al 4,5 %, mientras que en las líneas de crédito orientadas al consumo —como préstamos personales y tarjetas de crédito— el índice alcanzó un preocupante 4,9 %. Esta suba confirma una tendencia que se viene consolidando mes a mes: el deterioro del poder adquisitivo impacta directamente en la capacidad de pago de las familias.
En comparación, las empresas muestran una situación algo más contenida, con una morosidad del 1 %. Aun así, se detectaron leves aumentos en casi todos los sectores, salvo en la industria, que logró mantenerse estable.
El informe también pone en evidencia un aumento en los créditos incobrables, que ya representan el 5,5 % del total del crédito otorgado al sector privado. Además, los cheques rechazados por falta de fondos subieron tanto en cantidad como en montos: en mayo, el 1,39 % de los cheques compensados fueron rechazados por insuficiencia de fondos.
Pese a este panorama adverso, el sistema financiero conserva cierto margen de respaldo. Las previsiones contables para cubrir posibles pérdidas aún superan en un 29 % al total de créditos irregulares. Sin embargo, esta diferencia se está reduciendo con el correr de los meses, lo que podría anticipar mayores complicaciones si la tendencia continúa.
El aumento de la morosidad, sumado a la caída del consumo y a la persistente inflación, refleja un escenario en el que tanto familias como empresas comienzan a tener dificultades reales para sostener sus compromisos financieros. Con un endeudamiento creciente y un contexto económico restrictivo, los niveles de incumplimiento podrían continuar escalando en los próximos meses.