
Quintela, contra las políticas de Milei: “El ajuste lo hacen las provincias de manera forzada por un presidente que gobierna para unos pocos”
El gobernador sostuvo que Milei ejecuta un ajuste fiscal brutal que afecta directamente a las provincias y sus habitantes.
En una entrevista con C5N, el gobernador Ricardo Quintela, se mostró firme, crítico y preocupado por el rumbo del país. Desde el reclamo conjunto de los 24 mandatarios provinciales hasta la realidad social en su territorio, el jefe del Ejecutivo riojano ofreció un diagnóstico claro: el modelo económico del Gobierno nacional está destruyendo el federalismo y empobreciendo a las provincias.
“La reunión en el Consejo Federal de Inversiones no fue satisfactoria. Nos ofrecieron hacer cargo de rutas nacionales y otras responsabilidades que no nos corresponden, mientras nos niegan los Aportes del Tesoro Nacional. Fue un portazo político y decidimos llevar el reclamo al Senado con un proyecto de ley firmado por todos los gobernadores”, resumió Quintela al explicar el contexto de la avanzada institucional.
El gobernador no escatimó críticas al presidente Javier Milei ni a su equipo de gobierno. Según detalló, el Estado nacional está transfiriendo apenas el 50% de los recursos que antes se distribuían a las provincias, generando un estrangulamiento presupuestario que impacta en la obra pública, los salarios estatales y los servicios esenciales como salud, educación y seguridad.
“Retienen los fondos que nos pertenecen. No hay explicación. No hay diálogo. Esto es una exacción directa a las provincias argentinas”.
En La Rioja, el ajuste ya es tangible: cada ministerio provincial recortó un 30% de su presupuesto y las prioridades fueron reordenadas para garantizar el pago de sueldos y sostener los servicios básicos.
Además de la falta de fondos coparticipables, Quintela denunció que el gobierno nacional eliminó o paralizó completamente programas sociales fundamentales: la distribución de medicamentos, los comedores infantiles, las copas de leche, y planes vinculados a la salud pública y la inclusión social.
“Han desaparecido programas que garantizaban dignidad: desde Remediar hasta la asistencia a pacientes con patologías terminales. Todo fue anulado de un plumazo”, dijo.
Pero el golpe más severo, aseguró, fue el parate absoluto de la obra pública, que significó la pérdida de empleos y el freno total a la infraestructura planificada. “Las obras eran una herramienta de inclusión y crecimiento. Hoy no hay ni una sola reactivada”, sentenció.
El mandatario también apuntó a la actitud personal del presidente, a quien acusó de gobernar sin empatía ni contacto real con la Argentina profunda.
“No visitó una sola escuela, un hospital, una ruta nacional, un comedor infantil. No pisa una provincia, no dialoga. Gobierna desde redes sociales y por decreto, con soberbia e imposiciones”.
Esta actitud, a su entender, rompe los principios del federalismo y desprecia el rol de los gobernadores como representantes legítimos del pueblo.
Pese a las diferencias partidarias, Quintela destacó que los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno de CABA suscribieron y respaldan el proyecto de ley que busca recomponer el federalismo fiscal.
“La asfixia es para todas las provincias, sin distinción política. Por eso hay unidad y compromiso. Esta vez no hay marcha atrás: está firmado por todos”.
El gobernador alertó que la continuidad de este modelo puede conducir a una crisis institucional y social. “La situación económica y financiera es grave, pero más grave es la indiferencia del Gobierno”, dijo, y comparó el actual escenario con el del 2001.
“Hay muertes por frío, familias sin recursos, trabajadores despedidos. Si esto sigue, puede haber un estallido. Nadie quiere un nuevo 2001, pero la tolerancia social tiene un límite”.
Consultado sobre el futuro del peronismo, Quintela subrayó la importancia de construir un espacio de diálogo y unidad, con un programa que vuelva a generar empatía con la ciudadanía. “El PJ tiene que asumir el desafío de ser alternativa. No alcanza con resistir, hay que proponer”, afirmó.
Reveló además que recientemente mantuvo una reunión con Cristina Fernández de Kirchner, quien –según detalló– “no estaba preocupada por su situación personal, sino por la de las provincias”.
“Fue una charla cordial, donde hablamos de la ausencia total del Estado nacional en nuestras provincias. Con ella tengo diferencias, pero también una relación de respeto. Creo que juntos podemos marcar un nuevo rumbo”, expresó.
La entrevista de Ricardo Quintela deja un mensaje contundente: las provincias no van a resignarse al ajuste sin pelear, y el peronismo busca reconfigurarse para ofrecer una alternativa real al modelo de Javier Milei.
En un contexto de crisis económica, tensión social y parálisis institucional, la unidad de los gobernadores se convierte en un factor clave del escenario político argentino. “El país necesita un modelo que incluya, que escuche y que respete a las provincias. Eso es lo que estamos defendiendo”, cerró.