
Morosidad, empleo y Discapacidad: los reclamos de la Iglesia al Gobierno ante la visita del papa León XIV
El Episcopado le exige respuestas a la gestión de Javier Milei por la crisis en varios sectores y el impacto del ajuste. Los planteos tomaron relevancia de cara al arribo del sumo pontífice a la Argentina, previsto para noviembre.
La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, abrió dos frentes en el Gobierno: por un lado, la esperanza de que la estadía del máximo referente de la Iglesia Católica sea un factor de unidad de la población y permita mostrar coordinación con otros sectores para los preparativos. Por el otro, la incomodidad por los cuestionamientos a la administración libertaria por sus políticas y los reclamos por los más vulnerables.
"La visita del Santo Padre constituye un acontecimiento de enorme trascendencia espiritual e institucional para nuestro país y para todos los argentinos", celebró la Oficina del Presidente tras la confirmación de que el sumo pontífice permanecerá en la Argentina desde el domingo 8 hasta el miércoles 11 de noviembre. León XIV aceptó la invitación tras una carta de Javier Milei, por lo que el Presidente busca ratificar su cambio de postura después de reunirse con el por entonces papa Francisco luego de sus duras críticas al jefe de la Iglesia Católica.
La administración libertaria mantuvo varios encuentros con la Conferencia Episcopal Argentina para coordinar la seguridad, la logística y los traslados del Papa en el país. Por lo pronto, las reuniones parecerían ser solo de carácter institucional y no de acercamiento de posiciones, ya que la Iglesia mantiene sus reprobaciones por las decisiones del Gobierno y exige medidas de protección frente al brutal ajuste, en un pedido para repensar las medidas frente a los reclamos.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, es uno de los referentes de la Iglesia Católica más críticos de la gestión de Milei. En sus discursos alertó sobre el sufrimiento de la población y enfatizó que está "cansado de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades y se dan la buena vida". Además, aseveró que "el 'sálvese quien pueda' no es más que la expresión de un individualismo cruel".
Por su parte, en una de sus advertencias más duras, la Conferencia Episcopal Argentina cargó contra la administración libertaria en un comunicado por las consecuencias de sus políticas en los jubilados y otros sectores: "Avanza la pandemia silenciosa del narcotráfico, que utiliza a los pobres como material de descarte, que promueve el sicariato, que seduce con dinero manchado de sangre a miembros del ámbito político, de la Justicia y del mundo empresarial; a muchos abuelos y abuelas se les presenta el drama de elegir entre comer o comprar los medicamentos porque la jubilación no alcanza; cierran comedores comunitarios por falta de asistencia y muchos vecinos se quedan sin la posibilidad de esa comida en el día".
Las personas con discapacidad, uno de los grandes puntos
El Gobierno y representantes de la Conferencia Episcopal Argentina se reunieron el lunes para analizar la situación de las personas con discapacidad, sus familias y las instituciones que trabajan en su atención. El encuentro se realizó en el Ministerio de Salud en la previa de la visita del papa León XIV.
Tras el encuentro, la coordinadora de la Mesa de Discapacidad, María Baya Casal, destacó el diálogo pero exigió soluciones concretas: "Es un gesto, pero los gestos solos no alcanzan. Los gestos se traducen en realidades". Además, señaló que la Iglesia propuso incorporar "más referentes" a la discusión.
En esta línea, la Comisión Episcopal de Pastoral Social firmó un documento con distintas organizaciones en el que señaló su inquietud: "La injusticia que están padeciendo las personas con discapacidad nos duele e interpela. Manifestamos nuestra profunda preocupación por la situación de abandono que atraviesan junto a sus familias".
También en otro comunicado la Comisión Episcopal Argentina subrayó que "el acceso a servicios esenciales como la salud, la rehabilitación, la educación, el acompañamiento profesional y los apoyos necesarios para la vida cotidiana de las personas con discapacidad se han vuelto inciertos y limitados".
En este marco, Eduardo Maidana, integrante del Foro Permanente de Discapacidad, se refirió en diálogo con C5N a la visita de León XIV: "El Papa vendrá a una Argentina dividida y en medio de una realidad que nos hace sufrir a todos, donde los más necesitados y los más vulnerables están en una situación muy compleja y nadie les da respuesta. No viene a solucionar nada, sino que verá y se acercará a los que más necesita".
También respondió si la estadía del sumo pontífice en la Argentina podría generar respuestas del Gobierno. "Sería un deseo que eso pase, pero la realidad es otra. Es como cuando pasa alguien por la puerta y se pinta el frente para que se vea bien, pero adentro es un desastre. Me permito dudar de que tengan sensibilidad. Hay una puesta en escena: como viene el Papa, llaman a la Iglesia por el tema de discapacidad, pero hay que tener en cuenta que León XIV viene y después se va", remarcó.
El drama por la morosidad
En tanto, el titular de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, hizo alusión a la elevada morosidad que afecta a las familias argentinas y exigió respuestas del Gobierno. "Lo que no se puede es tener una mirada superficial y menos decir 'no nos interesa' o 'que se arreglen'", expresó.
En diálogo con Radio Mitre Mendoza, señaló que una de las soluciones podría ser "al menos poner criterios en la contracción de las deudas o buscar la forma de discutir cuánto del monto del sueldo de alguien se puede gastar o de qué manera se puede llegar a contraer deudas".
Los dichos de Colombo ocurrieron en un contexto dramático, ya que un informe del Banco Central alertó que la tasa de morosidad de las familias que sacaron créditos en el sistema bancario volvió a subir en julio y llegó al 12,9%, por lo que alcanzó un nuevo máximo.
En cuanto al tipo de crédito que tomaron las familias, el segmento hipotecario fue el único que no registró un aumento en la morosidad respecto de junio, ya que se mantuvo en el 1,6%. Sin embargo, la tasa subió en el caso de los préstamos personales (16,7%, +0,3 p.p.), las tarjetas de crédito (12,8%, +0,2 p.p.) y los créditos con garantía prendaria (8,1%, +0,2 p.p.).
Las advertencias por la situación del empleo
Por otra parte, la Conferencia Episcopal Argentina alertó en un comunicado sobre el impacto de las decisiones de la administración libertaria en el empleo: "Trabajadores formales del Estado fueron despedidos y no encuentran empleo. Muchas personas de nuestros barrios populares vivían de obras de la construcción o de changas que ya no existen. Muchos trabajadores de cooperativas dadas de baja han caído en la indigencia. Grandes empresas dejan trabajadores afuera o frenan por la recesión, o bien eligen irse del país".
"Ninguna medida puede considerarse exitosa si implica que los trabajadores pierdan su empleo o vivan con angustia e incertidumbre sobre su futuro", remarcó la institución en otro documento.
La Superintendencia de Riesgos de Trabajo informó que cerraron 8.734 empresas en el primer semestre del año y 31.342 desde comenzado el gobierno de Milei. La situación repercutió en el empleo registrado, debido a que en noviembre de 2023 había 9.857.173 trabajadores bajo esa categoría y en junio el total se redujo a 9.423.047.
Los datos oficiales indican que en el período se perdieron 434.126 puestos de trabajo registrados, de los cuales 22.513 eran de junio pasado, según marcan los datos del organismo dependiente de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano.
Asimismo, el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) subrayó que apenas el 14,2% de los jóvenes argentinos de entre 18 y 25 años logra acceder a un empleo pleno de derechos, mientras que casi el 70% de la población juvenil se encuentra inactiva, desempleada o precarizada en el circuito informal.
Los jóvenes y un complejo panorama
La situación de los jóvenes se trata de un punto clave para la Iglesia en la previa de la visita del papa León XIV. Uno de los principales cuestionamientos fue a la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, impulsada por el Gobierno. A través de Cáritas Nacional y las comisiones de Pastoral Carcelaria y Pastoral Social, la institución advirtió que la medida "no resuelve el problema" y la calificó como una respuesta vinculada al "oportunismo electoral".
En tanto, en un comunicado, la Comisión Episcopal Pastoral Social recalcó el narcotráfico: "Hoy los adolescentes y jóvenes tienen muy fácil acceso al consumo de drogas. Las drogas los están destruyendo y el consumo es una de las principales causas de la violencia. La droga sigue penetrando fácilmente en nuestros barrios y pueblos".
"Muchos crecen sin oportunidades de una buena educación o de una necesaria formación laboral, o de contención familiar y social. Es imprescindible comprender que es necesario promover una 'cultura del cuidado' que garantice las condiciones para el desarrollo integral y pleno de cada persona", agregaron.
En este marco, hicieron alusión a las políticas necesarias: "Es necesario ofrecer un verdadero proyecto de vida para nuestros adolescentes y jóvenes. Que tengan motivos para soñar y para creer que es posible un futuro con esperanza, y una salida que no sea Ezeiza, las drogas, las armas o el cementerio".