
Milei y su economía ultraliberal: ajuste brutal, estanflación y pobreza en alza
Por Victor Bazán.-
El programa económico de Javier Milei está produciendo los efectos esperados: destrucción del empleo, caída del salario real y de las jubilaciones, agonía de todos los sectores económicos y desprotección de los sectores más vulnerables.
Desde su ascenso al poder, Javier Milei ha implementado un programa económico ultraliberal que, lejos de resolver los problemas estructurales de Argentina, ha profundizado la crisis. La promesa de un mercado libre y sin intervención estatal ha resultado en un ajuste severo que ha dejado a millones de argentinos en la pobreza y ha provocado una estanflación devastadora.
Una de las primeras consecuencias de estas políticas ha sido la destrucción del empleo. Las cifras no mienten: la tasa de desempleo ha aumentado, y aquellos que aún tienen trabajo ven cómo sus salarios pierden poder adquisitivo mes a mes. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), los sueldos aumentaron un 8,3% en el quinto mes del año, superando a la inflación mensual del 4,2%. Sin embargo, la inflación interanual fue del 276,4%, mientras que los salarios solo avanzaron un 216%, resultando en una caída del 16% en el poder adquisitivo real. Esto significa que, a pesar de los incrementos nominales, el salario real se sigue erosionando.
La situación de los jubilados no es diferente. Las jubilaciones, que ya eran insuficientes para cubrir las necesidades básicas, han visto una caída aún más pronunciada. La falta de ajuste adecuado a la inflación ha empujado a los jubilados a la pobreza, obligándolos a depender de la ayuda familiar o de la caridad para sobrevivir.
La agonía de todos los sectores económicos es palpable. Una encuesta del Observatorio de Expectativas del Consumidor de Trendsity revela que el 57% de los argentinos debe recurrir a sus ahorros para afrontar gastos mensuales, y el 54% debe recorrer varios puntos de venta para encontrar mejores precios. Además, el 58% de los encuestados ha recortado el consumo de productos esenciales, lo que refleja la gravedad de la crisis. Las familias se ven obligadas a cambiar marcas habituales por otras más baratas y a reducir la frecuencia de sus compras, con un 76% de los consumidores adoptando estas estrategias.
La encuesta también destaca un cambio en los hábitos de consumo. Las familias están optando por alimentos más económicos y de mayor rendimiento, como legumbres, cereales y granos, mientras que el consumo de carne vacuna ha caído a niveles históricos. La cocina casera ha recuperado su importancia, impulsada por influencers que comparan precios y promueven la compra inteligente.
A pesar de algunos intentos de las empresas por congelar precios y fidelizar a los clientes con marcas propias, el consumo sigue estancado. Las ventas durante el último Hot Sale aumentaron un 29% respecto al año anterior, pero esto se debió principalmente a la compra de productos de primera necesidad.
La preocupación por la economía es casi unánime entre los argentinos. Según Trendsity, el 88% de los encuestados teme por su situación económica actual y futura, y el 95% califica la situación del país como "regular" o "mala". Esta desconfianza se refleja en un cambio de hábitos, con el 57% de las personas utilizando sus ahorros para cubrir gastos mensuales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado que el fuerte ajuste monetario obligaría a la gente a vender dólares para pagar impuestos, y esto ya está ocurriendo. Además, el 76% de los argentinos busca aprender estrategias para manejar mejor su dinero, enfocándose en finanzas personales, inversiones y emprendimientos.
Alejado de la opinión y basando este informe con datos, puedo decir que la gestión de Javier Milei ha llevado a la economía argentina a un estado crítico. Las políticas ultraliberales han generado un ajuste brutal, aumentando la pobreza y la desigualdad, y han dejado a los sectores más vulnerables completamente desprotegidos.